El jengibre es originario de la India, y en la antigüedad, muchos pueblos decidieron usarlo para conservar los alimentos, además de como un auxiliar digestivo y limpiador, tanto físico como espiritual.
Activa la circulación y depura el cuerpo de toxinas.
Se utiliza para enfermedades físicas y prevención de éstas.
Es un excelente anti vomitivo, ya sea durante el embarazo, en un viaje o postoperatorios. Parece ser que su ingesta previene las náuseas.
Si seguimos hablando de las afecciones del aparato digestivo, no debemos olvidar que el jengibre es ideal para evitar las úlceras, especialmente las de duodeno u otras afecciones como la gastritis.
A su vez, si estamos pasando unos días de descomposición, su capacidad anti bacteriana será ideal para frenarla.
Se puede hacer jugo concentrado, exprimiéndolo.
También se pueden hacer friegas con toallas. Hirviendo el jengibre con agua
y aplicándolo en la zona que queramos tratar. No aclarar después.